Magia en el patio
No hay sensación más interesante que la que te da el no tener nada que hacer. Comienzas a dar vueltas por la casa, tropiezas con alguna tarea pendiente (que está pendiente precisamente porque no tienes ganas de hacerla). Das dos o tres vueltas y de pronto estás en el patio mirando los pequeños detalles. Encuentras ese hibiscus que recién ha florecido en la mañana, te acercas a él, le has visto muchas veces, pero nunca tan de cerca. La curiosidad lleva a la idea y de pronto te encuentras jugando con las luces y el macro. Deja de ser un día aburrido cuando te encuentras la magia en el patio.

