De Instagram

Prueba número 2.
Una prueba para ver si sibe la foto desde la tablet.

Mi querida ciudad…

Firmar o no firmar, esa es la pregunta…
Desde que comencé a participar en las comunidades fotográficas en la web, siempre ha existido una división entre los fotógrafos en las opiniones sobre si se deben agregar firmas (marcas de agua, watermarks) a las trabajos. Por un lado está el grupo que defiende la idea de que la firma desluce los trabajos e interfiere con el disfrute de apreciar una fotografía. Por otro lado están los que consideran que todo trabajo artístico usualmente lleva una firma y que, dado que en el mundo del Web 2.0 todos consideran que todo lo que está en la web es gratis, una marca de propiedad al menos le dice al que quiere apropiarse de tu trabajo quién es el dueño del mismo y cómo se le puede contactar si existe interés de usar el trabajo para algún fin específico.
Igualmente, muchos países están realizando cambios importantes en sus legislaciones sobre los derechos de autor y se han introducido en algunas leyes términos como “trabajos huérfanos” (entre otros) que establecen parámetros en cuanto a cuánto esfuerzo debe hacer alguien que “encuentra” un trabajo de “autor desconocido” en la web para determinar su autoría e intentar contactar al dueño del mismo para obtener un permiso de uso. Potencialmente los trabajos sin firma podrían ser utilizados sin posibilidades de reclamos posteriores!
En fin, la decisión de agregar una marca de agua o firma a una foto la toma cada uno. Yo, en lo personal, agregaré mi firma siempre que pueda a mis trabajos.
Próximamente publicaré una compilación de cuáles son las características que debe tener una marca de agua “ideal” para proteger, de alguna forma, nuestros trabajos.
A veces corres con suerte al salir a caminar por la ciudad. De pronto te dejan subir a la azotea de un edificio en construcción y desde allí descubres lo que ya conocías, pero desde otra perspectiva completamente nueva.

Las flores tienen una belleza intrínseca, más allá de sus colores. Cuando las miramos sin color descubrimos que existe una sutileza en sus diseños que estructuralmente refleja la armonía en su forma.
Flowers have an intrinsic beauty that trascends its colors. When wee look at them without color we discover the subtle, yet harmonious structure of thieir shapes and design.

La Ciudad de Panamá no deja de cambiar. Los edificios siguen retando a las alturas mientras que el espacio se comprime para meter más cosas y aprovechar el mínimo disponible. Igualmente los puntos de vista desde donde podemos admirar los cambios siguen aumentando.
Panama City keeps changing. Buildings keep challenging new heights while every little available space is pressed to fit more and use every available square foot available. Also, vantage points from where we can admire those changes keep showing up.

Unos días en Chitré y uno queda sorprendido. Luego de casi 6 años sin visitar Herrera nos encontramos que el área de Azuero está totalmente cambiada y para mejor. Hay mucho que visitar, el clima estaba estupendo (mientras que en la ciudad llovía acá era todo sol). Unas cuantas vistas para que conozcan.

Algunas imágenes de Santo Domingo de Guzmán, una pequeña iglesia del S. XVIII ubicada en el pequeño pueblo de Parita, provincia de Herrera, Panamá. Un tesoro en detalles, a un lado de la carretera, en la que bien hace uno en parar para explorar cuando anda de paseo por la provincia.
La Basílica es una de las primeras que fundaron los colonizadores en el litoral Pacífico americano y es la única que aún se mantiene en pie. Destacan de su arquitectura la alta torre, desde donde se divisa Natá y Aguadulce, así como el altar mayor y los altares menores. La galería incluye algunas vistas de estos.